17.6.14

Vistiendo curvas - Look mundialista

Look mundialista - remera azul, jean marfil y zapatos azules www.curvaslibres.blogspot.com

Ya sé, ya sé, la bandera argentina es celeste y blanca, no azul y marfil. Pero lo que cuenta es la intención, ¿no? El domingo no podía dejar de mostrar mi apoyo a nuestra selección así que decidí usar nuestros colores para salir a almorzar (en Brasil hará calorcito, pero acá estaba frío para salir con la camiseta nada más. Brrr).

Si hubo un día en que se sintiera el espíritu argentino, fue ese. Banderas en los negocios, en los balcones y ventanas de las casas, hasta pasé por una plazoleta que tenía sus árboles cubiertos con banderas. Por todos lados se veían guirnaldas y globos celestes y blancos, gente con gorritos y vuvuzelas recorriendo las calles. El partido fue a las 7 de la tarde, pero ya desde una hora antes se veía a todos los que habían salido a pasear corriendo para llegar a un televisor y no perderse ni un segundo. 

Look mundialista - remera azul, jean marfil y zapatos azules www.curvaslibres.blogspot.com


En casa decidimos armar una picada con jamón, queso, bondiola, papitas, palitos y pan calentito, acompañada de una rica cerveza. ¿¿Qué forma más típicamente argentina hay de ver un partido?? Madre, los perros y yo nos instalamos en el living con todo ya preparado para atacarnos los nervios mientras veíamos a los chicos transpirar la camiseta. Novio prefirió verlo desde su casa. Algo sobre que no se puede mirar fútbol con mujeres. No tengo idea de lo que habla, je.

Así pasamos los 90 minutos siguiendo cada movimiento en la pantalla, y la selección no nos defraudó. ¡¡Vamos Argentina carajo!! Ahora lo único que falta es el resto del Mundial. Fácil, ¿no?

Look mundialista - remera azul, jean marfil y zapatos azules www.curvaslibres.blogspot.com

Look mundialista - remera azul, jean marfil y zapatos azules www.curvaslibres.blogspot.com
 Remera Say Yes - Curvas Libres Indumentaria
Jean - Try Jeans
Campera - Portsaid
Zapatos - Calzado Multimarca Cupay
Aros Paz - creación propia
Bandolera - Feria de Artesanos de La Rambla (Mar del Plata)

Look mundialista - remera azul, jean marfil y zapatos azules www.curvaslibres.blogspot.com



Cuéntenme, ¿qué hicieron el domingo? ¿Tienen alguna cábala para los partidos de la selección?


-Gi-

10.6.14

-Vistiendo curvas- Rockeando el look invernal


Qué lindos estos días de invierno que parecen de primavera, ¿no? Especialmente para aquellas de nosotras tachando días en el calendario hasta Septiembre, je.  Así que el domingo me agarré de un brazo a Novio y del otro a Madre y los puse rumbo a Parque Centenario para disfrutar del sol y quizás comprar alguna cosita en la feria. Quizás. Digamos que casi seguro. Bah, más que seguro. Ok, ok, confieso que me resulta imposible recorrer una feria sin llevarme algo. ¿¿Contentas?? Jajaja.

Antes de salir decidí sacarle algunas fotos a mi look para compartirlo con ustedes como parte de mi misión sagrada. ¿Y cuál es mi misión sagrada se preguntarán? (O quizás se preguntan porqué los colores de mi casa son los mismos que los de la bandera argentina. Puede que yo sea muy patriótica. O puede que Novio se haya equivocado con los colores cuando pintó. Lo dejo a su criterio.) Mi misión sagrada es popularizar el uso de las leggins de símil cuero durante el día.




Cuando primero traje estas leggins al showroom, tuve varios comentarios diciendo que era una lástima que sólo sirvieran para la noche, así que ahora estoy en una cruzada para demostrar que no es así. Estas leggins sirven para elevar un look de día normal y sin mucho interés a uno más producido sin perder ni un poquito de comodidad. La clave está en combinarlas con prendas tranquis, que balanceen el lado más edgy de las leggins. En este caso decidí usarlas con una camisa escocesa amplia y unas botas tipo Ugg. El resultado: un look tranquilo de fin de semana pero con un toque que lo distingue de todos los demás.  



Leggins y camisa - Curvas Libres Indumentaria
Colgante  - creación propia 
Gorro - creación de Suegris

Ahora, ¿¿podemos tomarnos un minuto para hablar de mis uñas?? Encontré este esmalte que parece papel picado blanco y negro en un Todo x $2 chino durante la semana, y la verdad es que lo compré porque me enamoré del frasco. O sea, está sacando la lengua. No podía dejarla ahí.


Decidí ponerle un gris acero abajo (Club Titanium de Colorama) para que resalten las pintitas blancas y quedé encantada con cómo quedaron. Es probable que me pase el resto del invierno mostrándole mis uñas a cualquiera que me cruce en la calle. Quedan advertidas, je.


Cuéntenme, ¿se animan a las leggins de símil cuero durante el día? 


-Gi-

1.6.14

-Love EVERY Body - 7mo mes-


¡Feliz domingo para la juventud! Hoy nos toca la séptima tarea del taller Love EVERY Body, y en esta ocasión hablamos de nuestras piernas y pies.

Algo raro me pasó con esta asignación. Cuando empecé a escribir esto pensé “¡Sí, claro que me gustan mis piernas! ¡No tengo ningún problema con ellas!”. Pero cuando me puse a pensar un poco, tuve que replantearme la cuestión. Si me gustan tanto mis piernas, ¿por qué casi nunca uso polleras o vestidos? Es cierto que en Argentina somos más mujeres de pantalón, pero igual… ¿Por qué me siento incómoda cuando sí las uso?

Supongo que mi verdadero problema con mis piernas no son ellas hoy, sino el recuerdo de lo que solían ser. Cuando tenía 18 años, por un breve período llegué a mi “peso ideal”, y aunque aún no estaba conforme con cómo lucía mi cuerpo (porque nunca realmente lo estamos), me encantaban mis piernas. Eran delgadas, fuertes, tonificadas. Por primera vez en mi vida me había animado a exponerlas al sol así que ya no tenían ese color pálido y apariencia débil de antes. Hasta me había animado a subir el ruedo de la pollera del uniforme del colegio, jajaja. Por supuesto, al poco tiempo mi peso rebotó y esas “piernas perfectas” quedaron sólo en mi memoria.


Y sin embargo, desde ese momento cada vez que miro mis piernas espero ver esas, las de mis 18 años, y me decepciona encontrarme con las reales. No es una comparación que haga conscientemente, ni es algo que tenga en mi mente en todo momento, pero está ahí. Supongo que es una de las cosas en las que todavía tengo que trabajar para poder apreciar mis piernas de hoy.

Ahora si tengo que hablar de mis pies… esos sí me gustan. De verdad verdadera. No son los pies más bonitos o delicados de todo el mundo, lo admito. Y a veces me dan problemas para encontrar zapatos que me vayan, porque calzo nro 40. Pero lo bueno es que mi mamá es pedicura, asi que a menudo puedo sobornarla para que me haga una sesión de belleza de pies y quedan divinos, jajaja.

Contame, ¿qué pensás sobre tus pies y piernas?  

Si tenés un ratito, date una vuelta por lo de Leah para ver los artículos de las otras increíbles bloggers que también están participando.




Happy Sunday everybody! Today we´ve got the 7th assignment of the Love EVERY Body Workshop, and this time we´re talking about our legs and feet.

Something weird happened to me during this assignment. When I started writing this post I thought “Yes, of course I like my legs! I have no problem with them!” But when I started considering it, I had to rethink the matter. If I like my legs so much, why do I barely wear skirts or dresses? It´s true that in Argentina we´re more of the women-who-wear-pants kind, but still… Why do I fell awkward when I do wear them?

I guess the real issue with my legs it´s not how they look today, but the memory of how they used to look. When I was 18 y/o, I reached my “ideal weight” for a brief period of time, and although I still wasn´t happy with the way my body looked (´cause we never truly are), I loved my legs. They were thin, strong, toned. For the first time in my life I had the courage to expose them to the sun so they didn´t have that pale color or look wear like they used to. I even dare to raise the bottom of my uniform´s skirt, hahaha. Of course, not very long after mi weight rebound and those “perfect legs” survived only in my memories.   


And yet from that moment on, every time I look at my legs I expect to see those, my 18 y/o legs, and get disappointed when I find the real ones. It´s not a comparison I make consciously or something I´ve got in my mind all the time, but it´s there. I guess it´s one of those things I still have to work through to be able to appreciate my today legs.
      
Now if I have to say anything about my feet… is that I love them. For reals. They´re not the nicest or most delicate feet in the world, I´ll admit it. And sometimes they give me a hard time finding shoes that fit well, ´cause I wear size 6.5.  But the good thing is, my mom knows how to do a professional pedicure, so I can often bribe her to give me a spa treatment and they end up looking gorgeous, hahaha.

Tell me, what do you think about your own legs and feet?


If you have a few minutes, check out Leah´s blog to see the other amazing bloggers´ posts. 


Besos,
-Gi-

4.5.14

-Love EVERY Body – 6to mes-


Buenas buenas! Seguimos recorriendo partes de nuestro cuerpo con las tareas del taller Love EVERY Body. Y esta vez nos toca mirar hacia atrás, específicamente, a nuestra cola.

Este artículo va a ser chico (a diferencia de mi trasero, je). Lo amo. Amo mi trasero.

“Pero… pero… ¡Tu trasero es demasiado grande! ¡Y no es firme ni perfectamente redondo!” Lo sé, y no me interesa. Amo mi trasero tal cual es, aunque a veces luche para entrar en sillas con apoyabrazos o se me dificulte pasar por espacios pequeños. Mi trasero me hace sentirme sexy y sensual cuando camino sacudiendo las caderas o cuando bailo.

La verdad es que me empezó a gustar mi trasero después de mis 20s, cuando viajaba en colectivo hacia el trabajo y algunos hombres tomaron esto como invitación para apoyarme. Ahora, no digo que me haya gustado ni que lo que hicieron estuviera bien, pero la verdad es que crecí incorporando mensajes diciéndome que nunca le iba a resultar sexualmente atractiva a nadie porque soy gorda. Y encontrar que una parte de mí le atraía a alguien, a quien fuera, fue una revelación.

Hoy en día sé que no son sólo viejos degenerados los que se pueden sentir atraídos por mí, y que sólo yo soy responsable de cómo me veo y me siento. Y sin embargo, sigo manteniendo mi amor por mi trasero. ¿Cómo podría no gustarme una parte de mí que me hace protagonista de un tema de Queen?  


Contame, ¿cómo te sentís sobre tu cola?

Si tienen un ratito, dénse una vuelta por lo de Leah a ver los artículos de las otras increíbles bloggers que también están participando.





Hello hello! We keep going through our body parts with the assignments from de Love EVERY Body workshop. And this time we get to look back, in particular, to our behinds.

This post is gonna be small –unlike my bum, he. I love it. I love my bum.

“But… but… Your bum is too big! And it´s not firm or perfectly round!” I know it, and I don´t care. I love my bum just like it is, although sometimes I have to struggle to fit in chairs with armrests or have difficulties going through small spaces. My bum makes me feel sexy and sensual when I walk flaunting my hips or when I dance.  

The truth is I starting to like my bum after my 20s, when I commute on my way to work and some men took this as an invitation to lean on me –or, actually, on it. Now, I´m not saying I liked it or that what they did was right, but the truth is I grew up incorporating messages saying no one would ever find me attractive because I´m fat. And to find that a part of me was enticing for someone, anyone, was a revelation.

Today I know that other people beside degenerate old men can feel attracted to me, and that I´m the only one responsible for how I see myself and how I feel. However, I still love my bum. How could I not like a part of me that makes me the star of a Queen song?



Tell me, how do you feel about your bum?

If you have a few minutes, check out Leah´s blog to see the other amazing bloggers´ posts.


Besos,

-Gi-

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