28.10.13

-¿Podés aceptarte a vos misma y todavía querer cambiar?-



A veces cuando hablo con alguien sobre aceptación corporal surgen enseguida algunas preguntas: ¿Hasta que punto me acepto realmente si no me gusta todo de mí? ¿Aceptarse a una misma quiere decir que me tengo que resignar a ser como soy de por vida? Me parece que este tema surge sobre todo porque estamos acostumbradas a igualar los conceptos de “aceptación” y “resignación”. Sin embargo, estos términos no van necesariamente de la mano.


Para mí la forma más clara de ver esta cuestión es pensar en la relación con nuestro cuerpo en los mismos términos en que pensamos nuestra relación con otras personas. Cuando pienso en mi novio, mi mamá, mis amigas, puedo asegurar que los acepto por como son y los amo de esa manera. ¿Eso quiere decir que nada de ellos me molesta? ¿Qué no preferiría que mi mamá dejara de perseguirme con algunos temas o que mi novio quisiera salir más seguido? ¡Por supuesto que no! Siempre hay algo de nuestros seres queridos que quisiéramos cambiar (como estoy segura que hay cosas de nosotros que ellos preferirían que fueran diferentes). ¿Eso significa que los amamos menos? No, en lo absoluto.

Cuando se trata de nuestros seres queridos, lo que amamos de ellos es quienes son como persona, completamente. Los aceptamos por quienes son y por cómo nos hacen sentir, no porque tienen tal o cual característica aislada. Y con nuestro cuerpo pasa lo mismo. Nuestro cuerpo es como es en su totalidad. Es el que nos lleva de un lado a otro todos los días, el que nos permite abrazar a nuestros amigos y jugar con nuestras mascotas. También es el que se brota con acné y tiende a acumular grasa en las caderas. No tenemos un “cuerpo bueno” al que querer y un “cuerpo malo” al que resignarnos. Podemos aceptar nuestro cuerpo así como es y aprender a amarlo por como luce y las cosas que hace, y al mismo tiempo buscar cambiar algunas de sus características.

La aceptación corporal no significa “resignarnos al cuerpo que tenemos”, sino aceptarlo con las características que nos gustan y las que no tanto, y desde ahí ver qué cosas queremos y podemos cambiar. A partir de esta aceptación es que podemos construir una relación saludable con nosotras mismas, cuidarnos y tratarnos con la compasión y el afecto que nos merecemos. Después de todo, ¿quién quiere cuidar de algo que no aprecia?

Cuéntenme, ¿ustedes que opinan de estos dos conceptos? ¿Creen que es posible aceptar nuestro cuerpo sin “resignarnos” a él?


Besos,

-Gi-

2 comentarios:

  1. YES! LOVE this post. Yes yes yes yes yes!!

    Yes we can love ourselves, whilst wanting to stay the same, or even wanting to change. We might not like certain parts of ourselves (body or soul) but we can choose to work on ourselves if it makes us happy. We wouldn't stop loving our mothers if they developed a giant wart on their noses, so we should love ourselves ALWAYS. Bodies change, hearts usually don't.

    So much in life is fleeting. Let's celebrate while we can!

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    1. Well said!! And I had a good laugh picturing my mom with a giant wart on her nose hahaha

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